Marmaris, el refugio de Cleopatra y Marco Antonio

Al oeste de Turquía, al borde del mar, se encuentra Marmaris, una combinación perfecta de ciudad moderna, en la que atracan decenas de cruceros procedentes de todo el mundo, y de historia, gracias al buen estado en el que se conservan muchos edificios emblemáticos. Cuenta Herodoto que a uno de sus castillos llegó Alejandro Magno [...]

Al oeste de Turquía, al borde del mar, se encuentra Marmaris, una combinación perfecta de ciudad moderna, en la que atracan decenas de cruceros procedentes de todo el mundo, y de historia, gracias al buen estado en el que se conservan muchos edificios emblemáticos. Cuenta Herodoto que a uno de sus castillos llegó Alejandro Magno y que los valientes habitantes de la ciudad, quemaron sus pertenencias y huyeron entre los bosques, por no rendirse ante el poder de un extraño.

En Marmaris se puede disfrutar de una vida plenamente mediterránea, sana, sencilla  y natural, pero también de la sofisticación y la vida urbanita de cualquier gran ciudad.

Volver diez años más joven

La naturaleza juega un papel muy importante en Marmaris. Para volver de aquí con un aspecto juvenil y una piel de anuncio, hay que darse una vuelta por Cauno, donde la gente se sumerge en unos barros ideales para un peeling natural y para pasar un rato de lo más divertido.

Un baño sin toalla en la Isla de Cleopatra

En la Isla de Cleopatra, donde la reina de Egipto se alejaba de sus tareas de soberana para disfrutar del amor de Marco Antonio, no puedes llevar toalla. Cuenta la leyenda que su amado mandó llevar arena del desierto egipcio para cubrir las calas de este paraíso natural, una arena que está protegida por las autoridades turcas por su gran valor medioambiental. Es una arena muy fina formada por conchas de todo tipo y restos marítimos y es tan preciada, que ese es el motivo de que esté prohibido llevar toallas: cualquier grano de arena que se quede enganchado y salga de la isla supondría una pérdida irreparable.

Un castillo de algodón en Pamukkale

Así lo llaman los vecinos de la zona, pero ni es de algodón, de ni hielo, ni de sal, aunque pueda parecer cualquiera de las tres cosas. Se trata de unas formaciones minerales rodeadas de agua que ya en tiempos de los romanos se usaban para dar baños a las personas con problemas de salud por sus propiedades terapéuticas.

La noche es larga en Talk of the Show

El toque más moderno y canalla lo pone el local Talk of the Show, el nightclub más antiguo de Marmaris que incluye espectáculos de cabaret y Drag Queens. También ofrecen música en directo, pero lo que buscan los visitantes con más marcha es bailar hasta el amanecer muy cerca de la hermosa playa de Marmaris.

Cena en el paseo martímo

Biltho bajo licencia CC http://www.flickr.com/photos/27913684@N04/

No importa el restaurante que escojas, ni si has optado por una comida rápida en forma de Köfta (albóndigas de carne especiadas) o si has tomado asiento en un buen restaurante para degustar una rica sopa de lentejas. La cuestión es que no cenar una noche en alguno de los establecimientos que hay repartidos por los 12 kilómetros de paseo marítimo de Marmaris es como no visitar la ciudad, pues está comprobado que todo el que ve esa puesta de sol, repite.