Asinara, de isla para prisioneros a Parque Natural
![Asinara, de isla para prisioneros a Parque Natural Es muy probable que cuando llegues a Asinara se te pase por la cabeza instalar allí tu residencia. Pero debes saber que no es posible. Asinara acoge a los visitantes con cariño, pero no quiere que su exigua población aumente por nada del mundo. Proteger su denominación de Parque Natural es la prioridad de esta [...]](http://www.medwinds.es/blog/images/2012/02/asinara-580x255.jpg)
Es muy probable que cuando llegues a Asinara se te pase por la cabeza instalar allí tu residencia. Pero debes saber que no es posible. Asinara acoge a los visitantes con cariño, pero no quiere que su exigua población aumente por nada del mundo. Proteger su denominación de Parque Natural es la prioridad de esta isla situada en el extremo noroeste de Cerdeña en la que los moradores más antiguos son unos burros albinos que nadie sabe desde cuándo habitan este paraíso natural. Se trata de una especie única en el mundo y son poseedores de unos ojos azulados con pintas rosas que no hacen más que aumentar el misterio que les rodea.
En Asinara, hace años, sólo había cárceles, pero ahora se ha convertido en un lugar de paso para quienes quieren disfrutar de sus playas de granito rosa o para los ornitólogos, que aquí pueden encontrar todo tipo de aves marinas y algunas rapaces.
El encanto de un faro
No hay faro sin encanto y este no podía ser una excepción. Ubicado en la zona más septentrional de la isla, en Punta Scorno, este faro es el más antiguo de Cerdeña y sigue en funcionamiento. Desde aquí se puede contemplar el Mediterráneo y todas las tonalidades de azul, verde y turquesa que rodean las aguas de Asinara.
Una cárcel de ida y vuelta
Toda la historia de la isla está atravesada por su condición de prisión de máxima seguridad, a la que se enviaba a terroristas y criminales peligrosos. Durante algunos años fue centro de la actividad agrícola de la isla pero luego volvió a ser prisión para dejar de serlo de nuevo. Los vaivenes históricos relacionados con los presos dan multitud de anécdotas a Asinara, que se pueden conocer con una visita a Fornelli, el principal centro de reclusión de la isla.
El centro de la vida en Asinara
Se llama Porto Torres y es la ciudad donde transcurre la vida menos natural y más humana. Una ciudad que en 1441 pasó a ser gobernada por los españoles y que cuenta con un centro comercial poco convencional, ‘Le Botteghe Turritane’, un conglomerado de tiendas y talleres donde se pueden comprar productos propios de la tierra de primera calidad y hechos de forma completamente artesanal.
Más allá de los burros
Aunque muchas personas que visitan Asinara quieren ver a los peculiares burros blancos, en la isla también hay una fauna marina digna de admirar. Por ese motivo hay un Centro de Recuperación de la Tortuga, que también vela por la conservación de todo tipo de cetáceos y tiburones.
Como en casa
Ya sabes que no podrás quedarte a vivir en Asinara, pero si quieres tener una experiencia muy parecida a la que tienen sus vecinos, alójate en Il Satiro. Este B&B está en pleno centro histórico de Porto Torres y desde sus ventanas se puede ver la antigua ciudad romana, Turris Libyssonis, la Basílica de San Gavino y el puerto de la ciudad.


Escribe un comentario
Tienes que registrarte para poder comentar